El mundo está cambiando. Está cambiando mucho y rápido.
Nos comunicamos por Facebook; manteniendo, por un lado, un contacto dinámico, fácil e intuitivo con nuestro círculo íntimo actual (que deja siglos atrás a correo electrónico y Messenger) y, por otro, recuperando dicho contacto con gente que pasó por nuestras vidas y no habríamos vuelto a “ver” sin este engendro de Zuckerberg (esa gente, cuya cara casi ni recordamos, con la que compartimos colegio, instituto, facultad, colegio mayor o cualquier otro espacio o tiempo). [Por cierto: ojito con este chaval, no le perdamos de vista.]
Por Twitter, además, retransmitimos nuestros hitos, ocurrencias o chorradas diarios o lanzamos reflexiones que desarrollaremos (o no) luego en otros medios, y a través de LinkedInd mantenemos y ampliamos nuestro contactos profesionales e interactuamos con ellos buscando una retroalimentación constante y fructífera. Y nos vemos también en Tuenti (los más jóvenes), y se nos ve en Youtube, y si vamos más allá se ven nuestras presentaciones en Slideshare, las fotos en Flickr o y vamos sustituyendo el Favoritos del Explorer por delicious; para acudir a nuestros favoritos desde cualquier parte.
Allí nos proyectamos, nos webizamos, nos hacemos ver y oír. La democracia mediática está casi aquí.
Perdón, me comunican por línea interna que me olvido de alguien: ¿Google? Disculpad: todo esto (faltaría más) se está cimentando sobre googleworld, que aún tiene cositas que decir. En qué estaría yo pensando para no nombrar el bicho de Page y Brin. [Ojo también a estos dos: la cosa se les puede complicar.]
¿Quién falta en la escena? Los bloggers: los nuevos gurús; las voces que han conseguido hacerse oír sin planchas de imprenta ni enormes antenas de radio o tele; los reyes de Blogspot o Wordpress; los “fulanito” de “el blog de fulanito”; aquellos que hoy forman parte de la esfera de la blogosfera. En definitiva, los "nuevos medios" (mientras los tradicionales andan como pollo sin cabeza a ver que deciden hacer).
Si además podemos :: hacer :: y :: seguir :: todo esto en movilidad, :: conectarnos :: con un portátil o un smartphone a 21 mbps, ¿podemos seguir negando que algo importante está ocurriendo, que la comunicación ha cambiado para siempre, y que eso hará que todo lo demás (todo lo que requiere de comunicación para desarrolllarse) está destinado a acelerar su desarrollo y a mejorarlo, a depurarlo? No podemos. Es un hecho que sobre la era de la informacion empieza a empieza a aterrizar, para convivir con ella, la de la comunicación, la web 2.0 (no me gusta el término pero sí me gusta que se me entienda).
(*) Este blog, no obstante, no sólo tratará de redes sociales, por suerte. Bienvenidos y por volver de vez en cuando y recomendarme si os gusta. Este no es mi trabajo, así me comprometo a un post por semana que seguramente sean dos.
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