Mi argumento al hilo de si Facebook se comerá a Google, o viceversa, o nadie se comerá a nadie, es lo que sigue.
(1) La comparación que hacen tanto Dans como otros opinadores de mayor o menor relevancia (o las decenas de miles de profesionales y aficionados como nosotros) en este debate tan intenso, no es sobre el core business de cada uno: es evidente que el negocio de uno es la información (y el del otro la comunicación. La comparación se hace en cuanto a la posible disputa del cetro, del liderazgo empresarial de Internet.
¿No se podría haber debatido entonces, por ejemplo, sobre si Royal Dutch estaba o no en disposición de arrebatar el nº1 a Wal-Mart al año siguiente en el Global 500 de Fortune, sencillamente porque una es una petrolera y otra una cadena de distribución? ¿O que Slim le arrebatase el cetro de Forbes a Gates porque se dedica a las telecos y el otro al software y los contenidos? Como los negocios son distintos, ¿el debate no existe, se invalida de raíz?
El potencial de un negocio no se basa en nos guste a nosotros o no: el “periodismo del corazón”, por llamarlo así, en España, me parece abominable, pero sería poco inteligente si dijera que no es un negocio en este país. La ética o los gustos no alteran la realidad de las cuentas de resultados.
(2) En este otro post, César Martín, con quien por esta vez no coincido, afirma que:
(a) “Google es un buscador y Facebook una aplicación para tener a tu gente cerca y comunicarte con ellos. ¿Cuál es para ti más relevante como negocio? Una aplicación para tener a tu gente cerca no parece un "money machine" a primera vista, ¿verdad?” y que
(b) “Facebook por otro lado es una web con contenido "de mierda"”.
La telefonía móvil sirve también para tener a tu gente cerca y comunicarte, y sí parece ser relevante como negocio (preguntémosle al propio Slim o a los accionistas de Vodafone. Además, siguiendo con la tesis, los contenidos de esos millones de llamadas son contenidos “de mierda” (ej: “Cari, cómo estás, qué chulas tus fotos, esta noche nos vamos de marchuqui”) y no de enciclopedia, como los de Facebook, pero: ¿no ganan dinero los operadores? Sí lo hacen, pero no es evidentemente por el contenido.
Partiendo de las estas dos hipótesis:
(a): La era de la información comenzó hará unos diez años con el crecimiento exponencial de G y parece que esos crecimientos de tres dígitos difícilmente volverán a tener lugar para ellos (ojo: digo “difícilmente”, pero no descarto nada: esos dos son capaces de muchas cosas todavía); y
(b): Está eclosionando la era de la comunicación, que lidera F, que es quien ahora crece exponencialmente, y por tanto, estando aún en pañales, con posibilidades de dar aún algunos años de crecimiento “tridigitil”… si lo hace bien (y G podrá ver menguar sus beneficios, si lo hace mal).
(Mi tesis) A mi juicio, el crecimiento y la supervivencia de uno y otro gigantes vendrá en la medida en que cada uno salga a otros mercados para crecer según se vaya agotando el suyo natural.
Estoy seguro (sí, he reculado…) de que G no va a desaparecer, y más aún (este detalle no lo tuve en cuenta en anteriores comentarios) considerando la gran aceptación de Android y el infinito mercado que se le abre gracias a las apps y los operadores de móvil.
Pero no podemos subestimar a F (que también puede irse al garete en unos años) sencillamente porque su creador sea algo rarito, algo “niñato” y no tengan un modelo de negocio bien definido o unos consejeros y directivos realmente de primer orden: ahí precisamente radica su potencialidad. De momento, con los jueguecitos (20 de cada 25 apps en F) no parece irles mal y las previsiones son simplemente demoledoras. Además, pese a prescindir de Microsoft para gestionar su publi dentro de la red, sí que va a integrar Bing, que no es Google pero también encuentra cosas. Por otro lado, sí me parece muy peligrosa para F, y más antes de salir a Bolsa, la fuga de talentos que está sufriendo y alterando el microcosmos del capital riesgo del valle de la silicona.
En fin, puede ocurrir de todo. Más que decir “F triunfará”, lo que digo es “G: ojito”. Únicamente, cuando me pongo a hipotetizar sobre el asunto creo (sin tener que atender por ello al perfil de “Rappel de turno”, y siempre intentando apoyarme en cierta base argumental reciente, no del “turno” de octubre de 2007, como el primer post que pegaba quien acuñaba ese apodo) que G tiene en principio más papeletas para ver reducido su negocio que F que las tiene más para crecer bastante todavía.
Cuestión de papeletas, ya ves.
(*) Y para quien haya sido capaz de llegar hasta aquí, mis disculpas, y unos datos de propina:
[a]Page y Brin en el nº24 del ranking de billonarios (mil-millonarios aquí) de Forbes 2009 con 17.500 millones de $ y Zuckerberg en el nº212 con 4.000.
[b] Google en el puesto 423 del Global 500 de Fortune con 21,796 mill. $ de facturación (Internet aún no es “tan grande”). Facebook ni aparece, claro está (por cierto: ¿alguien sabe cuánto ha facturado exactamente en 2009? No lo encuentro en Google… lo juro).
(**) De todas formas, ¿sabéis lo que pienso yo de verdad? Que en unos años el nene se hartará y llegará el tío “Guillermo Puertas” y le comprará el cortijo, esta vez entero.

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